Entra diciembre y con él un aire nuevo y fresco característico
de que terminara un año que no volverá y comenzara otro que nunca ha
ocurrido... Con esto llegan celebraciones motivadas por las llamadas
Tradiciones, que normalmente sirven para la reunión de las familias y la diversión
popular sana, cada quien tiene sus propias, costumbres familiares y cayendo en
un plano más específico 'Somos lo que Preservamos'. Pero cuando no hay nada
que preservar?... Si en realidad lo que vemos como nuestro nunca ha sido de nosotros?...
me hace pensar, que paso?... donde esta lo que me corresponde?... acaso hemos tomado tanto prestado que ya
desechamos lo que si era nuestro?... -Cada quien tiene sus costumbres- dije anteriormente
pero la única costumbre que veo es que nos gusta tomar prestado de otros y
hacer cosas que no nos corresponden pues vemos a los demás felices con ellas y
creemos que podemos ser felices porque a ellos les resulta. Y yo me digo a mi
mismo, somos tan tontos que no nos damos cuenta que ellos simplemente son
felices porque la dan valor a lo que es suyo... si a imitar vamos imitaría esa actitud
de preservar lo que sí es mío y de explotarlo y hacerle ver a los demás que no
estamos vacíos y de que tenemos algo que nos hace Felices y no tan solo porque nos
resulta sino tambien porque es nuestro.
Todo esto viene de una andanza que tuve, que sin lugar
a dudas fue una cachetada a mi propia identidad, porque a pesar de todo aún
recuerdo quienes somos y realmente aquello que vi no somos nosotros:
Camino a un parque de mi ciudad el cual considero
el más Pensado, me topo con lo que llamaría un escupitajo a la cara de su creador
y me quedo pasmado por la distracción efímera que hay en el lugar, luego
escucho a la pequeña niña que me acompañaba a mí y a mis amigos decir que
-bonito!!-, ahí se aisló mi mente, detuve mi cuerpo y me dije, así distrae un
mago al público para hacer su truco y continúe mi camino, cada paso que daba en
ese espacio era de vergüenza, el aire fresco de la noche se convirtió en un frio
caliente que incomodaba mi ser y la paz ya no estaba allí, debo decir que subí
un puente y caminando por la rampa de la hipocresía sentía dolor por aquello
que es nuestro y estaba siendo opacado por algo que no lo es, -Esto parece
Nueva York- dice la niña y yo solo me decía realmente esto no es nuestro, o por
lo menos no es lo que nos toca y mirando la imitación de nieve que por cierto
si era fría pero no por ser agua congelada sino porque era una roca, blanca y
pesada...
Luces por doquier, las cuales no me dejaban observar
mis monumentos, construidos por veganos y recogedores de nuestra cultura que
muestran el resultado de mi pueblo de aquellos tiempos.
Seamos diferentes pero partiendo de lo que
tenemos, no de lo que tienen los demás, porque 'Somos lo que Preservamos' y
preservando lo que es nuestro le damos valor a nuestro pedazo de isla.
